Roberto Suárez, secretario general de la Organización Internacional de Empleadores (OIE), en una entrevista realizada durante la celebración del Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo, que se realizó en Marruecos del 5 al 7 de diciembre, manifestó su preocupación por la situación del empresariado en Venezuela. Afirmó que desde hace muchos años se le está realizando un seguimiento a la situación del sector privado en el país.

Indicó que cuando se preserva a la empresa privada, se está preservando la capacidad de las empresas de crear empleos, de crear riquezas, de innovar y de reforzar la competitividad en la economía venezolana. Declaró que han observado que el Gobierno venezolano, está actuando en una dirección diametralmente opuesta, “no solamente lo han manifestado no reconociendo el valor del sector privado, sino intimidando, acosando y utilizando medios contrarios a las libertades básicas que han sido ratificadas por todos los Estados miembros de las organizaciones internacionales y especialmente por la OIT”.

Suárez afirmó que la organización tiene la esperanza de que la situación del empresariado venezolano cambie, esperanza que depende de la capacidad que pueda tener el Gobierno de entender que sin el sector privado, la situación social no va a prosperar, ni la situación económica. “También depende de la capacidad que tenga la sociedad venezolana de influenciar por lograr ese cambio. Esa esperanza también depende de cómo la comunidad internacional influya en un gobierno que está adquiriendo unos tintes autoritarios”.

El secretario general de la OIE, señaló que las expectativas de los resultados de la Comisión de Encuesta, basada en la denuncia que lleva adelante Fedecámaras en conjunto con la Organización Internacional de Empleadores (OIE), referente al incumplimiento por parte del Estado venezolano de las resoluciones 26, 87 y 184 de la OIT, consisten en hacer que la realidad cambie, pues son los más “poderosos instrumentos” que tiene la Organización para influenciar que la realidad cambie, por lo menos a lo que se refiere a las libertades fundamentales en el mundo del trabajo, y en este caso; a la libertad de asociación y a la libertad de empresa.

“Tenemos la esperanza de que la Comisión de Encuesta, de lugar a cambios en el comportamiento del Gobierno, comportamiento inaceptable en términos de intimidación a la empresa, a la falta de consulta con el sector empresarial en decisiones que son importantes, y relativo a expropiaciones arbitrarias a la propiedad privada”, expuso.

Agregó que la Comisión de Encuesta se ve en la obligación de realizar una labor de indagación, que estará conectada con la labor de presión en sus conclusiones, que van a tener la más alta consideración en el organismo internacional; organismo que por excelencia defiende los derechos de las empresas y de los trabajadores.

Pin It on Pinterest

Share This