Para Ouided Bouchamaoui, ex presidenta de la Confederación de Industria, Comercio y Artesanía de Túnez (UTICA), y Houcine Abassi, ex Secretario General de la Unión de Trabajadores de Túnez (UGTT), todo proceso de negociación y diálogo entre los actores políticos de una sociedad debe desarrollarse sin la injerencia de otros países.

Bouchamaoui y Abassi forman parte del Cuarteto para el Diálogo Nacional Tunecino, cuatro instituciones del país norafricano, ganadoras del Premio Nobel de la Paz en 2015, por su contribución a la construcción de una democracia pluralista en el país.

Durante la segunda jornada del evento, Caminos de Negociación: Lecciones Aprendidas, organizado por Fedecámaras, resaltaron que, si bien las experiencias de otras latitudes pueden resultar enriquecedoras y proporcionar un modelo a seguir en procesos de diálogo, cada país tiene una realidad distinta.

“Es muy difícil que una experiencia tenga éxito a nivel interno si padece presiones internacionales. “Un diálogo entre actores internos hace las cosas es más sencillas”, indicó Bouchamaoui.

“Esto no impide aprovechar de otras experiencias, de conocimientos y pericias extranjeras, pero hay que adaptarlas a la situación interna. Son los actores de la sociedad quienes adaptan esos procesos”, agregó.

“Dijimos desde el primer día: No a las presiones externas”, expresó Abassi “Aclaramos que si otros países nos querían ayudar debían hacerlo con los problemas económicos y sociales, pero en lo político éramos nosotros (los tunecinos) quienes estábamos preparados para resolver esa situación”, dijo.

El Cuarteto de Túnez fue formado a mediados de 2013. Está conformado por el Sindicato General de Trabajo de Túnez (UGTT por sus siglas en francés), la Confederación de Industria, Comercio y Artesanías (UTICA), la Liga de Derechos Humanos de Túnez (LTDH) y la Orden de Abogados de Túnez.

Adoptando un rol diferente

Ouided Bouchamaoui y Houcine Abassi lideraron dos instituciones, aparentemente antagónicas, que juntaron esfuerzos para llenar un vació dejado por la política tunecina.

“Los sindicalistas y la confederación de industriales logramos superar nuestras diferencias históricas, en aras de alcanzar lo más conveniente para los intereses nacionales”, destacó Abassi.

“Nosotros nos movimos porque los políticos no eran capaces de hacerlo, de superar esas circunstancias tan difíciles. Dijimos: Si fracasaron los actores políticos, la alternativa la tenemos los actores sociales”, manifestó.

Secunda su posición Bouchamaoui, quien enfatiza que el rol del cuarteto no apuntó a sustituir la acción de las organizaciones políticas, sino a fomentar un espacio de entendimiento para lo ideológico.

“Nos movimos como sociedad civil y promovimos un dialogo entre los políticos, pero lo más importante, les brindamos un mapa de ruta. Creo que esa fue una de las razones del éxito del proceso”, dijo la empresaria.

“Las cuatro organizaciones estábamos motivadas para hacer llegar ese diálogo a buen término, independientemente de las convicciones políticas, eso lo tuvo muy claro la sociedad”, recalcó.

A juicio de la líder empresarial, al día de hoy un factor destaca sobre los demás en el proceso tunecino, que fue la clave para poner en marchar el cambio y mantenerlo: La sociedad civil

“Túnez tuvo éxito en el proceso democrático, en esa transición que nos permitió conseguir libertades económicas, de expresión, de credo de prensa, por su sociedad civil”, profundiza Abassi.“Todo eso es su trofeo, y son ellos el primer garante de las libertades hoy día”, aseveró

Replicar el modelo en Venezuela

Ouided Bouchamaoui resalta la conciencia presente en la sociedad civil, el papel de la mujer y la educación de los jóvenes como el sustento que impulsó y mantiene las libertades en el país.

Indicó que esos mismos elementos abundan en Venezuela, por lo cual tiene certeza que el diálogo es la manera en la que el país caribeño encontrará las soluciones a sus problemas.

“Anhelo que el diálogo sea el camino para conseguir la solución en Venezuela. Estoy consciente de que el pueblo de Venezuela tiene la valentía, la capacidad, la educación y la experiencia para tener voz y defender sus derechos”, señaló Bouchamaoui.

Destaca Houcine Abassi que quienes deben auspiciar cualquier negociación política deben ser los venezolanos. “En Venezuela la sociedad civil está muy polarizada. Eso requiere de más trabajo, más contactos bilaterales que poco a poco puedan madurar, pero el pueblo necesita que su intermediación sea interna”, enfatizó.

En su segundo día, Caminos de Negociación: Lecciones Aprendidas contó con Alesia Rodríguez Pardo, CEO de Inclusion Consulting Group como maestra de ceremonia, y la conducción del periodista Álvaro Montenegro

El grupo de panelistas lo conformó: Mariela Ramírez, activista social del Movimiento Ciudadano Dale Letra; Keta Stephany, profesora de la UCV, Secretaria de Actas Memoria e Información de FAPUV; Felipe Capozzolo, presidente de Consecomercio y Jorge Roig, expresidente de Fedecámaras y miembro del Consejo de Administración de la OIT.

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