Giovanni Stumpo, jefe de la unidad de Inversiones y Estrategias División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), participó en la 76 Asamblea Anual de Fedecámaras y mostró un panorama no muy esperanzador sobre cómo la economía y las actividades mundiales se han visto afectadas por la pandemia a lo largo del 2020.

Según Stumpo, la economía internacional tendrá su mayor caída desde la segunda guerra mundial; pues el PIB per cápita podría disminuir en 90% de los países.

El vocero del CEPAL indicó que el impacto más fuerte se vería en el sector turismo, hoteles y restaurantes, industria cultural tradicional, comercio, reparación de bienes, transporte, moda, vehículos automotores y partes.

“El cierre del 2020 pudiera significar una década perdida, el PIB per cápita retrocede 10 años y los niveles de pobreza retroceden 14 años” señaló.

La comisión estima que en los próximos 6 meses pueden dejar de funcionar 2,7 millones de empresas formales en la región, siendo las más afectadas las microempresas. Dejando una pérdida de 8,5 millones de puestos de trabajo formales solo por el cierre de esas empresas

“El proceso que tiene que empezar hoy en América Latina para reconstruir la economía, es construir mejor, hay que pensar en términos distintos respecto al pasado”, con esto se refiere a que la producción debe llevarse a cabo de manera diferente.

Esta crisis en realidad golpea una estructura productiva y empresarial que tiene debilidades que están acumuladas desde hace décadas, “si miramos solo los últimos 20 años podemos ver que, en términos de contribución al crecimiento del PIB en América Latina, sólo del 24% del crecimiento se explica a través del crecimiento de la productividad el resto ha sido solo a través de incorporación de empleo” aseveró Stumpo.

¿Cómo se llevará a cabo la reactivación de la productividad?

La reactivación de la producción implica importantes cambios en las empresas, según el vocero del CEPAL, cambios que pueden ser definitivos. El principal cambio es la seguridad de trabajadores y clientes como lo son los cuidados de salud e higiene individuales en todo momento.

En cuanto a la reorganización de la producción destacó varios puntos claves:

  • Ajustes de la logística interna para incrementar la eficiencia
  • Creación de tablero de mando virtual
  • Reorganización de la fuerza laboral, es decir un modelo híbrido entre en teletrabajo y las actividades presenciales
  • Aceleración de la incorporación de tecnologías digitales

En cuanto a modelos de negocio los cambios posibles son: 

  • Mayor seguimiento de la evolución de la demanda
  • Mayor interacción con clientes y proveedores para adaptar productos y servicios a las preferencias de los consumidores
  • Reorganización de la cadena de proveedores y la seguridad como factor de diferenciación importante

CEPAL indica que muchos de los cambios en materia laboral ocasionados por la pandemia se van a quedar permanentes, y que la demanda mundial se reactivará con grandes diferencias sectoriales.

“La búsqueda de mayor productividad y eficiencia debe llevar a una transformación sustentable e inclusiva” afirmó Giovanni Stumpo, jefe de la unidad de Inversiones y Estrategias División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Es por esto que las tecnologías digitales y la búsqueda de mayor sostenibilidad ambiental tendrán un rol cada vez mayor en el desarrollo de la economía mundial.

Sin embargo, asegura que una reconstrucción de abajo hacia arriba de un país requiere del rol de la empresa privada, “sin la inversión de la empresa privada no hay incremento en la productividad” asegura.

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