Carlos Fernández: Todos los aspectos de la economía deben estar abiertos a la participación ciudadana

Mar 16, 2022

A juicio de Carlos Fernández Gallardo, presidente de Fedecámaras, Venezuela necesita institucionalidad, por ello, la permanente propuesta de la institución que en el país se consigan espacios de diálogo, de encuentro y de inclusión.

“Tenemos de alguna manera recuperar la institucionalidad del país para que regresen las inversiones (…) para que se pueda aplicar un nuevo modelo de desarrollo que realmente logre la inclusión de las grandes mayorías”.

Durante el foro titulado “La economía venezolana, diagnóstico y perspectivas” organizado el Instituto de Estudios Parlamentarios Fermín Toro, Fernández indicó que todos los aspectos de la actividad económica deben estar abiertos a la participación ciudadana.

“Lo que queremos es un modelo inclusivo que traiga otra vez esa poderosa movilidad social, que logre hacerle entender a la sociedad venezolana que la riqueza no es un regalo de Dios, ni un regalo de la naturaleza; es producto del trabajo, del esfuerzo, de la perseverancia, de la constancia en la actividad que cada quien desempeñe”.

La máxima autoridad de Fedecámaras, agregó que Venezuela está en medio de un proceso de ajuste macroeconómico fondomonetarista profundo, pero sin las ventajas del apoyo del FMI.

“En este sentido, estamos equilibrando las cuentas fiscales solo por la reducción del gasto público porque no ha habido forma ni de aumentar los ingresos ni de apuntalar las reservas internacionales (…) La caída del gasto público ha traído una desintegración progresiva del tejido social venezolano”

Durante su ponencia, recordó que aquellos modelos que han conseguido el más alto índice de desarrollo humano según las Naciones Unidas, son aquellos de estrecha colaboración entre el sector público y privado.

“Más allá del modelo político, si hay una buena coordinación entre ambos sectores puede haber un avance económico (…) Estamos diciendo que se necesita una estrecha coordinación entre el sector público y privado. Está absolutamente comprobado que es el sector privado, que no es otra cosa que la iniciativa de los ciudadanos, la que puede desarrollar mejor las actividades económicas”.

Además, señaló que el sector privado es el desempeño de la actividad económica de cualquier ciudadano que, por cierto, ese desempeño económico fue lo que trajo la recuperación económica privada el año 2021.

“Hemos insistido en la necesidad de que haya espacios de diálogo e inclusión en toda la geografía nacional y por supuesto, nuestro tema central; la mesa de México. Hacemos votos y esfuerzos para atemperar las posiciones y lograr que se vaya al diálogo”.

Carlos Fernández agregó que después de visitar 19 estados del país, han podido percatarse que el venezolano se ha volcado hacia la autonomía, cada día está más conscientes que la resolución de sus problemas depende de su esfuerzo, trabajo y capacidad de reinventarse.

“La sociedad venezolana está entendiendo que la economía privada es importante”

En el foro, La economía venezolana, diagnóstico y perspectivas, también participaron Luigi Pisella, presidente de Conindustria; Tiziana Polesel, presidente de Consecomercio, Eloina Pérez, asesora jurídica de Fedecámaras, Ramón Guillermo Aveledo, presidente del Instituto de Estudios Parlamentarios Fermín Toro y Jorge Botti, expresidente de Fedecámaras, moderador del evento.

Pisella hizo énfasis en que la industria venezolana fue mermando su capacidad instalada en los últimos 20 años y que aun cuando trataron de mantener la masa laboral, la fueron perdiendo por el bajo poder adquisitivo.

“Eso produjo la escasez más grande que ha tenido la historia de Venezuela y se tomó una medida sensata de modificar brevemente el control cambiario, dejar la Ley de Costos y Precios Justos, pero no pararla y hace 4 años se abrieron las importaciones, se quitaron todos los aranceles tanto de productos terminados como de materia prima, para llenar los anaqueles y no se le paró al control de precios”

El gremialista puntualizó que en la actualidad existe no solo sobrevaluación de la moneda sino un anclaje del tipo de cambio con inflación y “eso es perjudicial para la industria nacional porque nos saca del juego”.

“Esperamos que el 31 de marzo no se renueve otra vez las exoneraciones a los productos terminados. Para nosotros es fundamental competir, y competir quiere decir que son bienvenidos los productos importados, es esencial para nosotros mantener un equilibrio entre la importación, que funcione el comercio, el turismo, pero pedimos que se haga en igualdad de condiciones”

Recordó que hubo un momento en Venezuela donde los precios del petróleo subieron tanto que el Estado trató de controlar todo, desde los precios hasta el control cambiario y es ahí donde comenzamos a padecer las industrias y el poder adquisitivo del ciudadano.

“Cuando cayó el precio del petróleo, la economía no se podía seguir subsidiando porque no era sustentable en el tiempo, y de pasar a hacer colas en los supermercados para comprar cajas de todo lo que llegaba importado, nos dimos cuenta que no teníamos ni para comprar una unidad de esos productos, porque el poder adquisitivo se había deteriorado”

En cuanto al tema de la capacidad instalada, Pisella resaltó que hoy por hoy están en 27% de la capacidad instalada, este crecimiento de estos últimos cuatro trimestres no significa para nada que la industria se encuentre en su mejor momento. “Lejos de recuperarnos lo que hemos hecho es crecer con respecto a un periodo”.

“El camino es largo, recuperar el PIB nos va a llevar muchos años, las perspectivas para 2022 es que vamos a crecer porque las condiciones están dadas, se debe mantener la dolarización transaccional, las remesas seguirán entrando. Nosotros a pesar de todo, nuestros productos siguen estando en los anaqueles”

En cuanto a las expectativas de 2022, dijo que la industria seguirá creciendo porque hay una mayor recaudación fiscal, adicionalmente, los precios del petróleo han repuntado y “se estima que vayamos a producir un poco más”.

“Necesitamos crecer y estamos en la disposición de hacerlo en más del 10% del PIB a nivel industrial y así tratar de recuperar paulatinamente lo que se perdió en el tiempo, no hay inmediatez en nada de esto, pero sí lo vamos a poder hacer, estamos encaminados a lograrlo, pero necesitamos inclusión y confianza. Necesitamos sentarnos en la mesa todos los involucrados”, concluyó en su ponencia.

Mientras tanto, Tiziana Polesel, presidente de Consecomercio, hizo énfasis en que la pandemia le puso resaltador a los problemas que ya venía atravesando el sector del comercio y los servicios.

Sostuvo que la informalidad probablemente es el mayor daño que está viviendo el sector de comercio y servicios actualmente.

“Las tasas y tributos es algo que realmente está acabando con el comercio formal en Venezuela, hay incrementos en aseo urbano de una dimensión que poca gente puede entender, se paga 8.000% más de lo que paga en aseo urbano un mismo establecimiento con las mismas características en Toronto, Canadá”

El tamaño del sector comercio y servicios se ha reducido un 87% en los últimos 20 años.

“Eso no siempre se aprecia porque el sector comercio está compuesto por muchas empresas que tienen muchas sucursales; en muchas ocasiones la razón social no se ha eliminado, la empresa sigue funcionando, pero en vez de tener 20 sucursales en este momento tienen 2, la empresa existe, está funcionando, pero con mucho menos puntos de venta”

Entre algunos factores que perjudican el desenvolvimiento de los comercios se encuentra la gasolina y diésel, los cuales generan problemas mucho más complejos de los que se pueda imaginar.

“Cuando una cosecha tiene problemas para terminar su ciclo, eso interrumpe todo tipo de actividad comercial en los estados que viven de eso, haciendo muy complejo el manejo comercial de la zona”

Señaló Polesel que otros de los problemas que afectan al sector son: servicios públicos, conectividad, agua potable, transporte.

Para concluir con el foro sobre economía venezolana, la abogada y asesora jurídica de Fedecámaras, Eloina Pérez, recalcó que desde la Comisión de Asuntos Laborales deFedecámaras vienen analizando un esquema de reforma laboral transitoria urgente que recoja un ingreso mínimo vital por un tiempo determinado y que progresivamente se vaya a un desmontaje del sistema laboral actual para hacer sostenible la remuneración de los trabajadores.

“El marco regulatorio está totalmente desvinculado con la realidad y debemos entrar a un proceso de ajuste donde tenemos que revisar el esquema de prestaciones y una serie de variables que permita hacer que el juego nuevamente funcione y hacer sostenible la remuneración de los trabajadores”

En este sentido, dijo que la otra gran deuda con los trabajadores es la seguridad social.

“Esto ya sencillamente no existe, se reemplazó una política de seguridad social por una fragmentación de órganos y programas asistencialistas que no tienen una sostenibilidad financiera, el sistema de seguridad social que se aprobó en 2002 no se terminó de desarrollar”

Asimismo, hizo énfasis en el debilitamiento y fraccionamiento del movimiento sindical.

Por último, propuso un gran acuerdo nacional para afrontar todas estas reformas laborales estructurales que resuelvan todos estos obstáculos que hemos mostrado y avanzar hacia un modelo de desarrollo productivo que permita sostener las fuentes de empleo y mejorar la calidad de vida de los venezolanos.

“Hacemos hincapié por parte de Fedecámaras que debemos entrar a un tema global de un viraje completo en las políticas económicas y monetarias”.

Vea el foro completo aquí:

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