La Cámara de Caracas que aglutina en su seno a los sectores económicos de la industria, del comercio y de los servicios quiere dirigirse en esta oportunidad a los municipios del área metropolitana de Caracas para hacerles un llamado muy especial en beneficio de nuestros ciudadanos, con la firme convicción de que debe existir una interacción creativa, constructiva, corresponsable y solidaria entre las instituciones públicas y privadas que definen su entorno institucional.

La difícil situación que atraviesa el país desde el punto de vista sanitario producto de la «pandemia» mundial derivada del denominado «coronavirus», exige adoptar una serie de medidas colaterales de naturaleza económica y social, que permitan hacer frente a este peligroso flagelo que atenta contra la salud y bienestar del venezolano.

Una de esas medidas inevitables adoptadas es la orden de mantenerse en casa, restringir las actividades económicas habituales en nuestras empresas, salvo ciertos sectores de marcado interés público de servicio, aun así con ciertas limitaciones, lo cual genera un decaimiento en la actividad productiva y, como consecuencia de ello, una disminución de los ingresos brutos derivados de la caída del consumo de bienes y recepción de servicios, que sirve de magnitud de cálculo para los impuestos a las actividades económicas.

Tal circunstancia, en el marco de la situación crítica de salud pública que transitamos, se agrava si no se adoptan otras medidas complementarias y coadyuvantes, de mediano plazo, en el marco impositivo.

La marcada presión sobre las empresas, impone de manera reflexiva y con visión de futuro inmediato, preservar las fuentes de financiamiento del gasto público vía imposición.

A tal fin, es necesario adoptar medidas de no imposición o incentivación con fines de ordenamiento para que una vez superada la «pandemia», se posibilite que las empresas se reactiven y puedan volver a la producción, distribución de bienes y prestación de servicios.

En este orden de ideas, con la debida responsabilidad y anclados en la estricta vigencia del ordenamiento jurídico, proponemos lo siguiente:

  1. Se establezca una suspensión de aquellas medidas de anticipo que puedan existir en los ordenamientos jurídicos locales en materia de impuesto a las actividades económicas.
  2. Prórrogas para la presentación de declaraciones, de cualquier naturaleza, que permitan auxiliar a las empresas en el mantenimiento del flujo de caja operativo destinado el cumplimiento de sus obligaciones laborales.
  3. Suspensión del incremento de las tasas para el pago del servicio de aseo urbano.
  4. Suspensión de los procedimientos administrativos sancionadores, que tienen por objeto el cierre de establecimientos por incumplimiento de deberes formales, mientras dure el periodo de vigencia de las medidas adoptadas por el Ejecutivo Nacional.
  5. Exoneración del pago de impuesto a las actividades económicas y de las tasas por el uso de bienes públicos a las empresas operadoras de telefonía que verán caer drásticamente sus ingresos en virtud de la orden dictada ayer 22 de marzo de 2020 en cuanto a que podrán suspender el servicio por falta de pago, lo cual es un incentivo a no satisfacer sus usuarios sus obligaciones contractuales por servicios.

Es necesario que esta inédita, por lo menos en las décadas recientes, situación de extrema gravedad de salud pública sea enfrentado de manera mancomunada, como lo expresa la Constitución, entre el Estado en sus distintas manifestaciones políticas territoriales, y entre éstas la municipal, para hacer posible que la recuperación económica en beneficio de nuestros ciudadanos de la gran Caracas sea inmediata y no traumática.

 

Fuente: Cámara de Caracas

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