Al cierre del 2020 el sector azucarero nacional enfrenta su peor zafra de los últimos 60 años.

Así lo informó un comunicado la Federación de Asociaciones de Cañicultores de Venezuela (Fesoca)

A la falta de financiamiento, escases de insumos y de combustibles, se suma el fomento de importaciones de azúcar por parte de particulares, lo cual constituye otro riesgo más para los productores que luchan por abastecer la demanda nacional

A continuación, el comunicado:

SITUACIÓN ACTUAL DE LA AGROINDUSTRIA AZUCARERA

Muy próximo a dar inicio en el país a la zafra de caña de azúcar 2020/2021, el Circuito Azucarero Nacional se encuentra nuevamente ante la amenaza latente de iniciarla en condiciones muy precarias y en medio de una gran incertidumbre.

El colapso de los servicios y el combustible, la hiperinflación que atenta con la viabilidad económica del circuito, la ausencia de financiamiento y sobre todo la insólita decisión del Gobierno Nacional de haber permitido y promovido las importaciones de azúcar refinada a precios dumping, sin aranceles, en detrimento de la producción nacional y de los trabajadores venezolanos.

La ultima zafra 2019-2020 que acaba de concluir, ha sido la peor de los últimos 60 años en el país y es sólo comparable, en volúmenes, hectáreas y rendimientos, a la zafra de 1960 cuando apenas se estaba iniciando la promoción y el crecimiento del sector azucarero.

Hoy podemos afirmar con pesar, que el circuito azucarero del país, pasó de exportador del rubro en los años setenta, a convertirnos en importadores netos y de continuar por este camino, podríamos ser testigos de la desaparición de este circuito agroalimentario y de los miles de empleos que genera.

Resulta indignante ver que mientras los actores formales y tradicionales del sector azucarero nacional, que han realizado, por más de un siglo, enormes esfuerzos y destinado una ingente cantidad de recursos humanos y financieros para apuntalar una agricultura y una agroindustria estable, generadora de progreso, empleo y paz en los diferentes estados del país donde se desarrolla, están sometidos hoy a una situación de quiebra y abandono económico por parte del estado.

Por otra parte, un grupo de comerciantes, importadores oportunistas, con intereses difusos y con una voracidad solo igualable a unas aves de rapiña, apuestan por la destrucción nacional y a llenarse sus bolsillos beneficiándose solo ellos y a la industria de otros países, en detrimento de la mano de obra nacional y de nuestras reservas internacionales en divisas que tanto necesita el país en este momento.

Abogamos para que las autoridades encargadas de la conducción de la política económica y social del país actúen de inmediato con sentido nacionalista y eviten la inminente desaparición del sector azucarero en forma definitiva, dejando en la calle una gran masa de trabajadores tanto en el sector primario como en el transformador y el comercial.

En este sentido, desde el mes de febrero del presente año, se han sostenido diferentes reuniones con el ejecutivo nacional con la presencia de la Ministra Eneida Laya, el gobernador del Estado Portuguesa, Rafael Calles, y los representantes del sector azucarero de campo, fábrica y transporte y cosecha de caña, con el fin de explicar la situación de asfixia del Circuito Azucarero.

Como producto de estas reuniones, se elaboró un documento en el cual se plasmaron una serie de medidas urgentes de rápida implementación para rescatar este importante sector y entre las cuales destacaba la lógica y racional aplicación de aranceles a la importación de azúcar refinada.

Al día de hoy, dichas medidas no se han implementado, manteniéndose esta práctica importadora de competencia desleal, la cual constituye un golpe artero a la actividad agroalimentaria azucarera del país.

Hoy, a 100 años de haberse dado inicio a la producción de azúcar en nuestros campos e ingenios venezolanos, con una trayectoria digna a emular por todo lo que este tiempo ha significado en materia de producción, investigación y desarrollo humano, no podemos, como venezolanos responsables y dolientes de nuestro país.

No podemos permitir que, por resguardar un negocio fácil de algunos pocos, se pretenda acabar con el sustento de cientos de miles de hogares venezolanos.

Han sido muchos los altos y bajos del Circuito Azucarero durante toda una centuria. Los periodos en los cuales la producción cayó han estado principalmente signados por una política arancelaria y de precios por debajo de los costos de producción, como bien se observa en el siguiente gráfico y donde se puede apreciar la cantidad caña de azúcar molida en millones de toneladas por año, producidas en el país desde 1960 hasta el año en curso.

Fuente: Fesoca

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