Muchas empresas se han visto en la necesidad de reducir sus nóminas, porque tenemos una Ley del Trabajo que no promueve condiciones laborales decentes, tampoco la generación de riqueza con rentabilidad, para que las empresas puedan pagar el salario a sus trabajadores, asegura el presidente de Fedecámaras, Francisco Martínez.

Destaca que este instrumento legal, más bien ha ido inhibiendo progresivamente la posibilidad de la meritocracia, con la vigencia de un decreto de inmovilidad que iguala a todo el mundo hacia abajo, porque el mérito de hacer las cosas bien, de mejorar la eficiencia, hacer que las empresas y el trabajo sea productivo, no tiene ningún incentivo, sino que mientras peor se porta, sabe que nadie lo puede tocar, nadie lo puede botar y el gobierno mantiene esa visión errada de proteger siempre a los peores, cuando lo que se requiere es un diseño de políticas pública, que permita la eficiencia y la meritocracia de los trabajadores venezolanos.

Advierte Martínez, que una de las grandes preocupaciones de los empresarios venezolanos, sobre las condiciones de vida de sus trabajadores, indicando que hay registros que indican como en los últimos ocho meses, un año se ha observado como progresivamente los trabajadores están perdiendo talla y volumen, producto de la desnutrición progresiva que están viviendo todos los venezolanos, y ello se observa, cada vez que se produce una dotación de uniformes, pidiendo ahora tallas inferiores.

Destaca que la crisis se percibe con el cierre progresivo de empresas, el desabastecimiento pronunciado que hay en el país, la poca rentabilidad porque están siendo obligadas a producir a pérdida, la pérdida del poder adquisitivo, la inflación galopante, así como la existencia de una serie de indicadores que evidencian que el país cada vez entra en profundos niveles de pobreza.

Hay un informe muy serio realizado por las Universidades Central de Venezuela, Católica Andrés Bello y Simón Bolívar, que evidencia que el 76% de la población venezolana vive en condiciones de pobreza y cerca del 52% tiene niveles de pobreza crítica y un 36% de la población declara comer menos de dos veces al día, eso quiere decir que comen una sola vez y un poquito de lo que consiguen, lo que está llevando a los venezolanos a un proceso de desnutrición y de malnutrición, que nadie está midiendo en estos momentos en el país, pero es una factura que se pagará en el mediano plazo con la perdida de tallas, disminución del tamaño y con algún nivel de perdida de competitividad, disminuyendo el nivel de coeficiente intelectual-, señalo el líder del empresariado en Globovisión.

Fuente: El Impulso

Pin It on Pinterest

Share This