El consumo per cápita actual es de 0,5 pares de zapatos al año cuando el rango normal oscila entre 2,1 a 2,2 pares por habitante, según la Cavecal

Personas mirando las vidrieras, preguntas a los vendedores y un posterior retiro de la tienda es el panorama que reportan los locales de calzado de Caracas, ya que la situación del país impide a muchos venezolanos comprar siquiera un par de zapatos al año.

Luigi Pisella, presidente de la Cámara Venezolana del Calzado y Componentes (Cavecal), detalló que el consumo per cápita se encuentra en 0,5 pares de zapatos al año, es decir, medio par por habitante, cuando el rango normal para un país como Venezuela debería ser, asegura el representante gremial, entre 2,1 y 2,2 pares por habitante.

Durante un recorrido realizado por el equipo de Contrapunto a zapaterías en Caracas, se observó pocas compras de calzados, a pesar de la temporada vacacional en la que tradicionalmente aumentaban las ventas de productos y uniformes escolares, entre ellos los zapatos.

Edith González, una ciudadana que consultaba precios en una zapatería del bulevar de Sabana Grande, indicó que no ha podido comprar zapatos en lo que va de año y no comprará calzado para el inicio del año escolar.

“No sé si lo voy a comprar, estoy indagando precios porque no tengo el dinero, pero tengo que solicitar apoyo para poder completar para comprarlos”, dijo González.

Rosa Daboín, otra venezolana que consultaba precios en una zapatería, esta vez en Chacaíto, coincidió con González en que, por la situación actual, es muy complicado adquirir calzados.

Daboín tampoco había podido comprar zapatos desde 2018 y en cuando a calzados escolares, refirió que “remendarán” los del año pasado.

El presidente de Cavecal refirió que entre los años 2012 y 2013 hubo un repunte en el consumo, cuando se elevó a 3,14 y 3,20 aproximadamente, producto del subsidio a la importación de calzado por el peso de la moneda, y desde entonces comenzó la caída; consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo de los venezolanos.

Esta situación es un panorama desalentador para los comerciantes, ya que sus ventas se vieron reducidas a uno o dos pares de zapatos al día.

Así lo indicó Marisol Briceño, empleada de una tienda en Catia, al oeste de Caracas: “Al día se vende un par de zapatos, dos o tres, no hay comparación con los años anteriores”, dijo.

En una situación similar se encuentra el local en el que trabaja Glen Carmona, empleado de una tienda en el bulevar de Sabana Grande desde hace aproximadamente seis años.

Carmona detalló que al día venden uno o dos pares de zapatos, cifra que contrasta con los hasta 40 pares de zapatos diarios que se vendían antes.

Relató el empleado de la zapatería que para el inicio del año escolar los padres adelantaron las compras y desde febrero comenzaron a adquirir calzados escolares.

Situación del sector

Luigi Pisella detalló que el sector está trabajando con una capacidad instalada de entre 10% y 15% y tiene dos o tres veces la mano de obra que necesita, a la que tratan de mantener porque ha sido preparada por décadas y la consideran su principal activo.

Explicó que no hay problema con la materia prima porque el sector sustituyó las importaciones por producción nacional, especialmente pieles y suelas. En ese sentido, resaltó que las sanciones no afectan al sector ya que sólo se importan los productos químicos y repuestos.

Aseguró que la cámara ha perdido entre 10% y 20% de los agremiados, y actualmente agrupa a 110 empresas.

Para recuperar al sector, Pisella considera que se requieren inversiones extranjeras para poder cambiar todo el aparato productivo.

A su juicio, si el país recuperara el poder adquisitivo, el sector está en la capacidad de aumentar su producción en 100%, es decir pasar al 20% o 30% de la capacidad instalada.

Aseveró que de cambiar las circunstancias actuales, se requieren aproximadamente dos años para recuperar al sector, escenario que también depende del consumo.

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