Fedecámaras Bolívar no cree en las credenciales del ministro Vladimir Padrino López para acabar con los “problemas de corrupción” de los que habla el Gobierno cuando se refiere a la crisis alimentaria. Rechaza el nombramiento del militar y propone retomar la producción nacional y liberar las divisas para la adquisición de materia prima

El nombramiento del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, quien está al frente de la Gran Misión Abastecimiento Soberano y Seguro, ha generado expectativas en el sector privado, al igual que en la población, en vista de que todos esperan cambios reales que resuelvan la inminente escasez. El Gobierno lo sigue intentando, esta vez entregándole el mando a un militar.

La decisión del presidente Nicolás Maduro es rechazada por los empresarios del estado Bolívar dado que no confían en que Padrino López tenga la capacidad de implementar políticas de abastecimiento que regresen la calidad de vida al venezolano. “Padrino ahora tiene más poder que el pueblo, hasta que el mismo Presidente de la República. Qué sabe un militar de abastecimiento, quién nos asegura que tiene las credenciales para enfrentar la crisis alimentaria”, se preguntó Fernando Cepeda, presidente de Fedecámaras Bolívar.

El economista sostuvo que si no hay capacidad de producción en Venezuela no se puede hablar de una solución, porque abastecer los anaqueles con productos de otros países solo aplaca la crisis por unos días. Afirmó que el Gobierno insiste en destruir el aparato económico nacional para debilitar al sector privado y tomar el control de todas las empresas.
“En Venezuela el empresario no puede fluir libremente, es presionado, tiene un control excesivo y la amenaza de producir para vender por debajo del costo; eso no contribuye con el progreso de un país. El consumidor es quien decide qué comprar, en cuánto comprar y dónde comprar, el consumidor tiene derecho a elegir entre la variedad, pero no, debe resignarse a escoger entre lo poco que hay”, lamentó Cepeda.

REINA EL DESCONTROL

A propósito de la puesta en marcha de los 15 motores productivos, el dirigente gremial aseguró que los resultados no se han visto, pues cada día los niveles de escasez crecen aceleradamente. “Los anunciaron en febrero, es tiempo de haber visto resultados, ¿no deberían estar los supermercados repletos de productos?”.
Corroboró que los empresarios siguen sin recibir divisas, por lo que se han visto afectados por la falta de repuestos para vehículos de carga, los cuales no pueden repararse ni reemplazarse porque el parque automotor venezolano también está paralizado. Comentó que si se mantienen tres tipos de cambio el país seguirá en carestía.
En días pasados, el presidente de Fedecámaras, Francisco Martínez, señaló que 90 % de las empresas han reducido sus operaciones de forma significativa debido a la escasez de divisas para adquirir materia prima, además de otros bienes y servicios necesarios para la producción, lo que se evidencia en el cierre forzoso de los comercios.

COLOMBIA Y BRASIL, ¿ALIADOS?

Por otro lado, Cepeda calificó de “positivo” que los empresarios puedan adquirir productos, con divisas propias, en las fronteras con Colombia y Brasil, ya que no les ponen restricción en cantidad ni productos.“Comprar afuera sale más barato porque los bachaqueros perdieron el norte, el mercado local ya no es una opción para el empresario, menos para el ciudadano. Esta situación tiene que obligar a los revendedores a bajar sus precios para que podamos comprar”, refirió destacando la movilización de consumidores hacia las fronteras con los países vecinos.

Artículos de la canasta básica son ofrecidos en ambas extremidades del país: harina de maíz y de trigo, aceite, azúcar, sal, arroz y productos de aseo personal se consiguen con facilidad y a precios más bajos que los que ofrecen en el mercado interno, eso sí, todos con sello colombiano, ninguno nacional. “El estado Zulia, por ejemplo, está surtido porque las fábricas están cerca de la frontera y en doce horas pueden poner sus productos en los locales comerciales; sin embargo, Brasil no tiene la misma facilidad, las grandes empresas de alimentos tardan semanas en hacer llegar sus pedidos”, según el empresario.Asimismo, el Presidente de Fedecámaras Bolívar recordó que por el estado Táchira se “traficaban” alimentos hacia Colombia, sin control alguno, y quienes bordeaban la zona eran los militares, de ahí el cierre y los problemas que se suscitaron desde ese entonces.

“La fuerza militar permitió esa situación, en vez de controlarla, no solo permitían el paso ilegal de los productos nacionales sino de la gasolina y esto solo perjudicó a los venezolanos. Ahora, ¿van a poner a un militar al mando? El resultado no será otro que un estallido social, que ya se ha visto en algunos estados del país, principalmente en las comunidades de bajos recursos”, puntualizó Cepeda.

Fuente: PRENSA FEDECÁMARAS BOLÍVAR

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