Ciudad Guayana.- Alarmas se encienden en el sector empresarial venezolano, tras el reciente incremento salarial de 50%, aprobado este domingo dos de julio, por el presidente Nicolás Maduro.

El ajuste entra en vigencia desde el primero de julio, y se convierte en la tercera modificación de sueldos que se lleva a cabo en el año 2017. Decisión que deja el salario mínimo en 97.531 bolívares, y el bono de alimentación en 153 mil bolívares. De esta forma, el ingreso mínimo legal pasa de Bs. 200.021 a 250.531 bolívares.
En relación con esta situación, el presidente de Fedecámaras Bolívar, Fernando Cepeda, opinó que nuevamente el Gobierno nacional toma decisiones inconsultas en el ámbito laboral sin tomar en cuenta al sector empresarial y los trabajadores venezolanos.

A juicio del economista, las cifras de inflación continuarán elevándose, dado que no ha sido resuelto la causa del desequilibrio económico que enfrenta Venezuela, por el contrario el Ejecutivo sigue empeñado en atacar las consecuencias del problema, lo que ocasionará que los precios de bienes y servicios se eleven todavía más, señaló Cepeda. Igualmente, se prevé un incremento en los índices de desempleo en la nación.

“El poder adquisitivo del venezolano continuará descendiendo, porque los precios del mercado seguirán subiendo en mayor medida por estos aumentos inconsultos del Gobierno”, manifestó.

De igual modo, el representante de Fedecámaras Bolívar teme que algunos comerciantes cierren sus locales, por no poder cubrir los gastos operativos. De acuerdo a comerciantes, los niveles de inventario en negocios ubicados en la región, se encuentran en menos del 60%.

Mayor desempleo

En el caso específico del sector comercio en el estado Bolívar, principalmente en zonas como el centro de San Félix, el economista comentó que un 40% de los comerciantes se han visto en la necesidad de cambiar su actividad comercial de origen como zapaterías, quincallas y mueblerías; para comercializar bienes de primera necesidad en la búsqueda de mantenerse operativos.

Mientras que un 15% aproximadamente, de negocios que se encontraban en Caroní, han cerrado sus puertas por la imposibilidad de sostener su estructura de costos. Lo que se traduce en mayor índice de desempleo en la entidad.
En medio de este panorama, los comerciantes se ven severamente afectados, y a su vez, también los trabajadores y consumidores son perjudicados en gran medida, por las consecuencias de políticas económicas incorrectas, que únicamente han generado el quiebre de la actividad económica nacional.

Pin It on Pinterest

Share This