El desabastecimiento en los comercios se acentuará al aplicarse las medidas anunciadas por el presidente Nicolás Maduro el martes en la noche, cuando declaró que su gobierno se reservará el derecho de adquirir 50% de la producción agrícola nacional para distribuirla por medio de los CLAP. “Continuará la caída de la producción porque no se está haciendo nada para recuperarla. Esto es profundizar la centralización en la distribución de alimentos. Es ahondar en el error”, aseguró Aquiles Hopkins, presidente de Fedeagro.

Francisco Martínez, presidente de Fedecámaras, coincidió en que la decisión del Ejecutivo aumentará la escasez en los establecimientos comerciales. “El gobierno sigue insistiendo en ir en la ruta equivocada, frenando la producción”. Agregó que los Comités Locales de Abastecimiento y Producción no son la solución a los problemas que tienen los consumidores venezolanos, ya que no poseen la capacidad para atender la demanda del país.

Maduro también anunció que los comités serán incorporados a los planes de siembra y producción de alimentos, con apoyo del Ministerio de Agricultura Productiva y Tierras; de Alimentación; y para las Comunas. “El proyecto productivo de CLAP se impulsará en el último trimestre con un plan especial de financiamiento urgente, y encargo al ministro de Alimentación, Rodolfo Marco Torres, y al presidente del Banco Bicentenario, Miguel Pérez Abad”, señaló.

Hopkins reiteró que el papel del gobierno es generar las condiciones necesarias para aumentar la producción agrícola, sin decidir sobre la distribución o la producción. “Recuperar la producción es el único camino para abastecer el mercado. Estas medidas de distribución solo profundizarán la escasez”. Añadió que la solución es reimpulsar al sector privado para que importe agroquímicos y semillas. “Ahora las importaciones están monopolizadas por Agropatria y se le debería devolver al sector privado”, dijo. En 2010 el Ejecutivo estatizó Agroisleña, empresa que suministraba 70% de los insumos a los productores agrícolas y financiaba a más de 18.000 agricultores.

“Si se repite el error estás administrando la escasez. ¿Cómo es posible que se condene a la quiebra la producción nacional? El azúcar está regulada en 380 bolívares, pero la importada se puede comprar en 2.500 o 3.000 bolívares el kilo. Según los productores, el kilo debería comercializarse en 1.000 bolívares. Se produce a pérdida y lo mismo ocurre con el arroz, la harina de maíz precocida, la papa, las hortalizas, con todo. No hay estímulo a la producción nacional”, expresó Hopkins.

Insistió en que las políticas gubernamentales, que calificó de erradas, han mermado la producción, que ahora cubre solo 30% de la demanda nacional. “Hace 14 años la producción abastecía 70% del mercado”, puntualizó.

Fuente: El Nacional

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