El presidente de Conindustria, Juan Pablo Olalquiaga, afirmó que el reciente aumento de salario mínimo, que quedó establecido en 22.576,73 bolívares, y ticket de alimentación, en Bs. 42.480, deja entrever que el Estado no puede sostener la carga prestacional que generaría.

“Este ajuste tiene varias lecturas. El hecho que el aumento sea en dos terceras partes al cestaticket es un reconocimiento que no pueden con la carga prestacional que generaría y en consecuencia tienen que darlo por la vía” del ticket de alimentación.

En Con Todo y Penzini, consideró que es momento de reflexionar en cómo se realiza el pago de prestaciones en Venezuela.

“Si bien es deseable que crezcan los ingresos de los trabajadores, pero si la forma lo que hace es causarnos más daño que beneficios no es la forma”.
Explicó que, de esta manera, las empresas no pueden trasladar el aumento de sueldo a mayor precio para sus productos, porque están operando a niveles bajos y tienen pocas unidades de productos, tendrían que mejorar la producción para que no resultase inflacionario. “Hay niveles de producción bajos y agregas precios vas a vender menos aún”.

Es decir, “hay poco volumen de productos al cual atribuirle costo de nómina”.

Al final todo está mal concebido, afirmó.

Olalquiaga recomendó al Ejecutivo evitar la impresión de dinero inorgánico para reducir el déficit y subir el volumen de producción de las empresas estatales, para aumentar el poder adquisitivo.

“En la medida que sigamos con las mismas políticas de centralización los problemas macroeconómicos van a seguir cerrando compañías”, finalizó.

Fuente: Globovisión 

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