Francisco Martínez, presidente de Fedecámaras, afirmó este miércoles en San Cristóbal, que al cruzar el puente caminando para asistir a la reunión binacional con empresarios colombianos en Cúcuta, pudo presenciar que lo único que “prospera con la frontera cerrada son las actividades delictivas”.

—Es denigrante ver como la población de la frontera tiene que cruzar hacia el otro lado en busca de medicamentos y comida, porque lo único que pasa de manera fluida es el contrabando, y por eso, desde la reunión binacional en Cúcuta pedimos a ambos gobiernos a restituir el tránsito no sólo de las personas sino de vehículos y mercancías para crear condiciones sanas para los habitantes de la frontera-, señaló.

El representante nacional empresarial dijo que el gran potencial comercial de la región representa inversión para los empresarios de ambos países, “por lo cual debe restituirse el libre tránsito por los puentes internacionales”.
Sobre el tema de las casas de cambio en la frontera, destacó Martínez que las expectativas tienen carácter aún de mucha reserva: “porque es una medida importante para que pueda fluir el comercio, instalar casas de cambio es algo positivo, el problema es que los mecanismos no son los más adecuados por la maña del Gobierno es querer controlar todo y un mercado de divisas debe ser fluido y confiable, que no está sucediendo”.

Explicó que visitó una casa de cambio en la frontera y se encontró con que están cerradas y los empleados no quieren hablar con nadie porque lo ven como “un bicho, que está averiguando como están funcionando, “pero cuando hablamos con los usuarios de dichas casas, se sienten estafados por un sistema controlado que no saben cómo opera ya que hay que pasar por un registro por internet, y si cierra la transacción, debe ir a Colombia para que le den los pesos, además de los altos costos de comisión a ambos lados, es decir que lo que se creía podría ayudar a la gente en la frontera resulta que es ahora una odisea porque el sistema no funciona”.

Carnet de la patria improductivo

Para Francisco Martínez, el caso del carnet de la patria que está implementando el gobierno nacional, “no tiene ningún sentido porque primero no hay papel para sacar la cédula o el pasaporte pero si hay para un carnet que será improductivo porque una vez se lo den al pueblo no tendrá donde comprar porque no hay producción”.

Fuente: Diario de La Nación 

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