El ex presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela y actual Tesorero de Fedecámaras, Aquiles Martini Pietri, expresó su preocupación sobre las consecuencias de la medida de racionamiento eléctrico aplicada a los centros comerciales del país desde este miércoles 10 de febrero.

Advirtió que la nueva restricción, que reduce el tiempo de operatividad a una parte importante del sector comercial de bienes y servicios, profundizará la contracción de la actividad económica que ya afecta a la sociedad venezolana en general, llevándola “a una situación cada vez más insostenible”.

“La medida demuestra una vez más el fracaso que han venido siendo las políticas de inversión del gobierno, en el marco de un modelo basado en la ineficiencia. Más allá de lo que tiene que ver con el fenómeno del Niño, la realidad es que no ha mantenido los embalses del país ni ha hecho las plantas termoeléctricas que eran necesarias para aumentar la capacidad de generación energética”, opinó el empresario.

“Ahora ha obligado a los centros comerciales a abastecerse a sí mismos de electricidad o reducir su horario de operación. ¿Cómo afecta esto al comercio? Primero que nada, este sector ya se encuentra muy restringido como consecuencia de que las importaciones, que generan la mayoría de los productos que se expenden en el país, están prácticamente paralizadas. Ahora, al tener menos oportunidades de venta esta situación se agravará.

¿Podemos esperar en un futuro próximo ver la disminución de la actividad comercial, que se traduce en locales vacíos y ausencia de nuevas aperturas?

Efectivamente, y es algo que ya venimos observando. La realidad es que hoy en día el comercio en general viene mostrando una caída importante, reflejada en las cifras del Banco Central de Venezuela. Ahora con estas nuevas restricciones, lo que tenemos es una tormenta perfecta de una situación que cada día se va a hacer más insostenible para todo el entorno comercial. En el caso específico de los centros comerciales, la medida va a afectar su viabilidad económica. Vale recordar que la Ley de Arrendamientos Comercial se basa en gran parte en un porcentaje de las ventas; al haber menos ventas habrá menos ingresos. Comenzaremos a ver la profundización de un deterioro generalizado.

Por otro lado, también se va a afectar también la calidad de vida de los venezolanos.

Recordemos que los centros comerciales se han convertido en una especie de plaza pública y centro de recreación del venezolano, que no sólo va a comprar, sino también en busca de un lugar relativamente seguro y de unos servicios relativamente estables.

(12-02-2016)

Fuente: El Impulso

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