En el marco de la graduación de la Misión Robinsón 2, el presidente Nicolás Maduro decretó el aumento del 50 % del salario mínimo, quedando en 97 mil 531 bolívares, mientras que el bono de alimentación subió a 17 unidades tributarias, ubicándose en 153 mil bolívares, dando un total del ingreso básico mensual en 250 mil 530 bolívares. Para el presidente de Fedecámaras, Francisco Martínez “el problema no son los aumentos, el problema es que el Gobierno no acompaña la política de aumento salarial con una política de abordaje de la inflación“.

“El tejido empresarial se ha reducido en un 60 %. Hoy por hoy, somos menos de 300 mil empresas“, declaró Martínez, presidente de la federación de empresarios del país, en relación a las ochocientas mil empresas que habían y que debido a la crisis económica han bajado su producción o han culminado sus operaciones.

Martínez expresó, que “la OIT es el gran diálogo social tripartito mundial“, y en el cual “el Gobierno es quien debe asumir los costos para que todos los actores participen“, sin embargo, los empresarios terminaron utilizando los recursos de las empresas para asistir a la asamblea general celebrada en Ginebra.

En la conferencia de empresarios hubo diversas oportunidades de discutir la situación que atraviesan las empresas, los empresarios y demás integrantes del sector productivo en  Venezuela, y recalcó que “hay voluntad de diálogo, pero tiene que ser un escenario respetuoso y donde se hable de los verdaderos problemas del país“, no es un espacio para hablar de la Constituyente.

En cuanto a la impresión de billetes sin soporte, Martínez opinó, que “el dinero inorgánico es lo que alimenta la inflación y lo que está haciendo más pobres a los venezolanos (…). El Gobierno tiene que imponer una disciplina fiscal en el gasto más que aumentarlo“.

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