Ya el “irresponsable anuncio” del Presidente de la República de desconocer la deuda que tiene el sector privado con los proveedores internacionales, representa “una verdadera catástrofe”, no solamente para las empresas, sino que constituye una pésima señal para los agentes económicos y financieros internacionales, ya que profundiza la desconfianza en el país.

El pronunciamiento lo hizo el presidente de Fedecámaras, Francisco Martínez, al ser consultado en torno al impacto que esta decisión del Ejecutivo, tendrá en el aparato productivo, quien señala que el Presidente no ha dimensionado el daño que causan sus afirmaciones, no sólo para las empresas, sino para todo el país.

“Realmente pareciera que el Presidente de la República no toma en cuenta las implicaciones del no reconocimiento de un compromiso, que no de una deuda, por parte del Gobierno que se comprometió a convertir los bolívares en dólares, a través de Recadi para pagar a los proveedores”, afirmó.

Recordó que de acuerdo con las reglas del juego del momento, los empresarios solicitaban las divisas para sus importaciones, el gobierno las aprobaba y liquidaba las divisas a los proveedores, los empresarios en ningún momento tuvieron acceso a los dólares, simplemente depositaban los bolívares, el Banco Central los convertía en divisas, de acuerdo tipo de cambio establecido y enviaba las remesas a los proveedores.

“Al no cumplir con su parte en el trato, el Gobierno ha generado unas deudas en el extranjero superiores sólo en el sector manufacturero a los US$ 12.000 millones, el Ejecutivo aprobó y autorizó las compras de esas materias primas e insumos intermedios que eran requeridos por las empresas, y al no cumplir oportunamente se han suspendido las líneas de crédito para los empresarios venezolanos”, dijo Martínez.

Recordó que ningún empresario colocaba una orden de compra en el extranjero, hasta tanto el Ejecutivo, no aprobara la asignación de divisas (AAD), no se procedía a colocar las órdenes de compra y luego contra presentación de documentos de embarque, nacionalización y comprobación de que la mercancía estaba en el país, era cuando el Gobierno emitía las autorizaciones de liquidación de divisas (ALD).

“Desde el momento en que el BCV dejó de enviar las remesas al extranjero, quedaron todos estos compromisos pendientes que nunca fueron honrados por el Gobierno”, afirmó.

05-03-2016

Fuente: El Impulso

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