Por cuarto año consecutivo, FEDECAMARAS dará un reconocimiento a la empresa privada que día a día está comprometida con el progreso y bienestar del país. Para nuestra Federación, es de suma importancia impulsar a toda empresa que aporta su granito de arena y se compromete a generar riquezas para la población venezolana de manera sustentable.
A través del Reconocimiento “Don Eugenio Mendoza Goiticoa” queremos resaltar el gran compromiso que tienen y siempre demuestran los empresarios con sus trabajadores y comunidades al hacer responsabilidad social. FEDECAMARAS invita a sus organizaciones base y a todas las empresas del país a participar en este reconocimiento a la Responsabilidad Social Empresarial, año 2012.
Para participar, los postulados -tanto cámaras y asociaciones afiliadas a la institución, como las empresas en general- deberán cumplir con los requisitos establecidos en las Bases del reconocimiento y enviar una carta, en físico y por correo electrónico, dirigida a la Coordinación de Comisiones de FEDECAMARAS. Este reconocimiento será otorgado a las siguientes categorías:
A) Pequeñas empresas (Hasta 49 trabajadores)
B) Medianas empresas (Desde 50 hasta 99 trabajadores)
C) Grandes empresas (100 o más trabajadores)
D) Cámara o asociación regional y/o sectorial
E) Trabajador
Es una gran oportunidad para dar a conocer la valiosa labor en materia de RSE que las empresas venezolanas están realizando en las comunidades. Esperamos contar con su participación en el Reconocimiento “Don Eugenio Mendoza Goiticoa”, el cual será otorgado en el marco de la 68 ª Asamblea Anual de FEDECAMARAS.
Para mayor información puede comunicarse con la Econ. Marbelys Pirela a través del teléfono 0212-731.1711 o por el e-mail: marbelys.pirela@fedecamaras.org.ve
SE PERDIÓ LA OPORTUNIDAD DE HACER UNA LEY GENERADORA DE EMPLEO E INVERSIÓN
Con ocasión del reciente anuncio de la aprobación de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras (LOTTT) efectuada por el Ejecutivo Nacional el pasado 30 de abril de 2012, el presidente de FEDECAMARAS Jorge Botti, en compañía de Carlos Larrazábal –presidente de Conindustria- y Mauricio Tancredi, primer vicepresidente de Consecomercio; expresó que se perdió una valiosa oportunidad de crear una Ley consensuada entre todos los sectores de la sociedad, pero además que diera paso a la generación de empleo y la apertura de la inversión en Venezuela.
“Lo contemplado en la Ley no resuelve las verdaderas necesidades que el país tiene en la actualidad. Hoy en día, más de 500 mil jóvenes entre 18 y 25 años están buscando empleo y más de 6 millones de trabajadores siguen en la economía informal; aunado a esto, tenemos un aumento de salario recientemente anunciado y que tampoco solventa el problema, pues para cubrir la canasta básica se necesitan tres salarios mínimos”, señaló Botti.
El empresario insistió en que es fundamental la generación de empleos de calidad, combatir la inflación, e insertar al sector informal y a los emprendedores a la economía formal para devolverles la capacidad adquisitiva y de ahorro a todos los venezolanos y garantizar una mayor productividad, así como incentivar la inversión privada.
Diálogo Social
El representante de FEDECAMARAS indicó que esta Ley fue trabajada en un ambiente de secretismo, sin dar una amplia discusión con los sectores laborales y empresariales del país, ni con la sociedad en general. “El hecho de que la Comisión Presidencial haya recibido miles de propuestas aisladas, no es sostener un diálogo social efectivo para decidir las mejores alternativas de solución a los problemas laborales del país”, sostuvo. La ausencia de diálogo social constituye una violación a los convenios internacionales firmados con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), por lo cual FEDECAMARAS como organización más representativa de los empleadores en el país, introdujo una Queja ante ese organismo internacional en el mes de febrero de este año y el tema será llevado nuevamente, luego de promulgarse esta Ley, a la 101ª Conferencia Anual de la OIT que se celebrará a finales del mes de mayo.
No obstante, consideramos positivo que se mantenga el diálogo social amplio en la Ley, pues entendemos que éste necesariamente debe incluir a los sectores laborales y empresariales más representativos de la sociedad, tal como lo ordena la OIT.
Impacto económico para el país
El presidente de FEDECAMARAS indicó que hay que determinar el costo para el país de estas reformas a largo plazo, en términos de creación de nuevos empleos y niveles de remuneración. Esta Ley resulta más costosa para medianas y pequeñas empresas; sin embargo, aclaró que es una ley aplicable para todas ellas, pero que generará a largo plazo un gran impacto considerando los altos niveles inflacionarios a los que está sometido el país. Era necesario contar con un diálogo social amplio para poder atender las especificidades de los distintos sectores productivos. Las medianas y pequeñas empresas sufrirán los estragos de esta Ley en cuanto al ausentismo laboral que puede producirse, debido a que no cuentan con un gran volumen de empleados, afectándose su productividad en una mayor medida. Cabe destacar que más del 80% de las empresas afiliadas al gremio del comercio son pequeñas y medianas empresas.
Botti aseveró todos los costos laborales que implique la nueva Ley serán asumidos y cumplidos por el sector empresarial privado, como lo ha hecho siempre, a diferencia del sector público quien aún mantiene deuda del régimen laboral que ahora se deroga.
Con respecto a la retroactividad
La Ley coloca en manos del trabajador, de manera individual, la decisión de elegir el sistema de prestaciones a aplicar, lo cual es favorable, pero hay que medir el impacto del cálculo diferencial entre los dos sistemas.
El nuevo esquema de prestaciones afecta en gran medida a las Pymes, porque las grandes empresas podrán asumir estos costos. Sin embargo, tampoco la Ley prevé cómo y cuándo el Gobierno pagará estos beneficios a los trabajadores y cómo se saldarán las antiguas deudas.
Unos primeros cálculos arrojan que cuando la antigüedad alcanza hasta los 13 años, el sistema anterior es más conveniente, de donde se deduce que el modelo anterior no era tan desfavorable. El problema central, en todo caso, no consiste en el cambio de modelo prestacional, sino en el combate a la inflación, que hace que cualquier proyección de prestaciones acumuladas se diluya ante este fenómeno.
El dirigente empresarial destacó que lo importante son los costos que representa el nuevo régimen para el país y que ello no se convierta, finalmente, en un desestímulo al crecimiento de las pequeñas y medianas empresas y, en definitiva, a la inversión privada y al empleo productivo.
Inseguridad jurídica para el sector privado
El ente gremial señaló que la Ley es altamente punitiva, pues prevé sanciones de privación de libertad que alcanzan hasta los accionistas como responsables solidarios de los incumplimientos de la obligaciones laborales, así como que los antiguos propietarios de las empresas adquiridas forzosamente por el Estado, mantendrán la carga del pago de las deudas laborales de la empresa, mientras que el Gobierno se apropia de ella y de sus activos.
Estos elementos, aunados al aumento de carga económica para el sector empresarial y de los controles que sobre los precios de los productos van a ejercer los trabajadores de acuerdo a la nueva Ley, además de la regulación por parte de Sundecop en aplicación de la Ley de Costos y Precios Justos, dejan muy poco espacio a la empresa privada para incrementar la producción y la inversión.
Tercerización
FEDECAMARAS comparte la eliminación del fraude laboral que consiste en fingir una contratación externa cuando se trata, en esencia, de un trabajador fijo. Los empresarios privados daremos cumplimiento a esta disposición en el plazo previsto y las empresas estatales deberán dar igual cumplimiento, ya que un gran porcentaje de tercerizados se encuentran en la actualidad en el sector público.
La Ley no cumple los pasos legales para leyes orgánicas
Botti expresó que la promulgación de la nueva Ley Orgánica no cumplió con los pasos establecidos en la Constitución Nacional, que exige la anuencia de las 2/3 partes de los diputados presentes en la Asamblea Nacional. “Estamos frente a una ley que está hecha de espaldas a la Constitución y a las leyes, una Ley Orgánica no puede ser promulgada por vía Habilitante, así como, tampoco debería el Tribunal Supremo de Justicia ratificarla sin antes haber pasado por la Asamblea Nacional” puntualizó Botti.
Es menester destacar que aunque se han transmitido en diversas declaraciones que la ley entró en vigencia desde el día lunes 30 de abril, la realidad es que el texto fue enviado al Tribunal Supremo de Justicia para validar su carácter orgánico y, posteriormente será remitido a la Imprenta Nacional para su publicación en Gaceta Oficial como lo indica la Disposición Final Única del Decreto Ley, que señala expresamente que la misma entrará en vigencia a partir de la fecha de su publicación.
Fedecámaras hace un llamado a una verdadera discusión nacional sobre la nueva Ley del Trabajo, la cual debería centrarse en la defensa del derecho de los venezolanos a un trabajo de calidad. La institución considera que la Ley Orgánica del Trabajo es el contrato social más importante del país, después de la Constitución Nacional, y no debe ser producto de propuestas y recomendaciones aisladas que no cuenten con el debido diálogo social.
Fedecámaras aboga por la recuperación del valor del salario, del poder adquisitivo de los trabajadores y por la creación de un sistema de seguridad social que garantice a los venezolanos mecanismos de ahorro que sobrevivan a la inflación.
Texto
Fedecámaras, en su rol de asociación gremial y en representación del empresariado venezolano, anunció su posición, como actor social, ante el anuncio de la inminente aprobación de la nueva Ley Orgánica del Trabajo. Jorge Botti, presidente de la institución, expresó que “esta Ley se está realizando al margen de la realidad del país, sin las debidas consultas. No ha habido diálogo social con los sectores sindicales, los trabajadores organizados, las empresas del sector privado, ni con la comunidad”.
Para el presidente de Fedecámaras, la Ley Orgánica del Trabajo es el contrato social más importante del país, después de la Constitución; razón por la cual los empresarios venezolanos consideran que el éxito y la legitimidad de una ley de esta naturaleza, depende del consenso de todos los interlocutores sociales y del amplio respaldo de la comunidad. “El proyecto de esta nueva ley no ha sido compartido, sólo se informan algunas posiciones expresadas por diversos actores del gobierno o del sector laboral sobre algunos aspectos de la Ley y sobre la existencia de más de 10 mil propuestas, que serán sistematizadas en un proyecto, sin que ninguno de los actores sociales hayan sido informados sobre el texto ni la forma de discutir estas propuestas”, puntualizó.
El venezolano ha perdido poder adquisitivo, la productividad no experimenta crecimiento desde el año 1978 y la economía informal sigue en ascenso. “El salario real del venezolano tiene 34 años en caída. Actualmente, sería necesario contar con un poco más de cuatro (4) salarios mínimos para poder cubrir la canasta básica, que al cierre de febrero es de Bs. 6.545,95. Definitivamente, urge la recuperación del salario del venezolano”, señaló Botti.
“Adicionalmente, para el mes de enero de 2012, la INE indicó que la Población Económicamente Activa (PEA) fue de 13.260.792 de personas, de los cuales 1.364.956 personas (10,3%), se encontraban desocupadas, es decir, estaban en búsqueda de trabajo con remuneración. La población ocupada en enero de 2012 fue de 11.895.836 personas, de las cuales 4.950.975 (41,6%) correspondían al sector informal de la economía nacional, quienes aunque reciben ingresos, no obtienen los beneficios de seguridad social que debería garantizarle un sistema laboral adecuado, tales como prestaciones, utilidades, política habitacional, paro forzoso, bono vacacional”.
Cifras como éstas reclaman una Ley Orgánica del Trabajo ajustada a la realidad actual y orientada a garantizar el “derecho al trabajo” no sólo a los casi 7 millones de trabajadores formales, sino también a los 6.316.931 que están fuera del sistema de empleo formal. “El trabajo debería ser un derecho y no un privilegio de pocos. Una verdadera Ley del Trabajo debería buscar mecanismos para que los trabajadores informales puedan insertarse en el sistema formal y disfrutar de los beneficios que ofrece la legislación laboral”, expresó Jorge Botti.
Antes de aprobar una ley de esta naturaleza, sería necesario resolver la gran deuda que se tiene con todo el país en materia de salud pública y seguridad social. Se han aprobado por mandato de la Constitución de 1999, los regímenes prestacionales de Vivienda y Habitat, Adulto Mayor, Paro Forzoso y la Lopcymat. Sin embargo, sobre temas de tanto impacto como un Fondo de Pensiones y el sistema integrado de salud para todos los venezolanos, no se ha legislado aún.
“No desestimamos los esfuerzos que se han hecho en programas sociales como Barrio Adentro y Amor Mayor, pero hay que admitir que no tienen el alcance suficiente para cubrir las necesidades de toda la población venezolana. Esta nueva ley debería proponer la creación de Fondos de Pensiones, financiables y sustentables, que faciliten la constitución de un verdadero mecanismo de ahorro para los trabajadores, que permitan mitigar los efectos de la inflación y consagrar una protección para la vejez, incluyendo, también, a los trabajadores que se encuentran en la informalidad”.
Urge la recuperación del salario de los venezolanos
Para los empresarios venezolanos urge que el país entero se oriente a la discusión y construcción de un escenario que promueva mayor producción nacional; la generación de empleos de calidad; el rescate del valor del salario; mecanismos de ahorro efectivo que garanticen una vejez digna; la incorporación de la informalidad a la protección social y la formación y capacitación de los trabajadores formales para apoyar su crecimiento y de los informales para incentivar la conversión de las iniciativas de emprendimiento en empresas productivas.
Jorge Botti insistió en la importancia de rescatar la producción nacional y la competitividad entre las empresas y, sobre todo, prever el impacto que generan en los trabajadores medidas como la reciente Ley de Costos y Precios Justos. “Las empresas venezolanas necesitan contar con un entorno favorable para la producción y la competitividad. Si las empresas no producen lo suficiente, no estarán en capacidad de garantizar beneficios a sus empleados. Nos anima el deseo de estimular y hacer crecer la producción nacional. Que los venezolanos produzcamos lo que necesitamos, lo cual generaría mayores fuentes de empleo”.
“La Ley Orgánica del Trabajo debería ser un paraguas que proteja a cada venezolano y le brinde la seguridad social necesaria para sentirse valorado como protagonista del progreso del país. Los venezolanos nos merecemos un país moderno con oportunidades de crecimiento y desarrollo para todos. Todos debemos trabajar por el progreso y bienestar de los venezolanos”.
Abiertos al diálogo
“Insistimos en la necesidad de un diálogo social y en la creación de alianzas que permitan diseñar un instrumento legal que proteja a los trabajadores formales e informales, el cual no debería tener un período tan breve para su discusión. Estamos abiertos al diálogo porque reconocemos el derecho de los trabajadores venezolanos a contar con empleos de calidad y, sin duda, la empresa privada nacional es la principal generadora de este tipo de empleos”, indicó Botti.
“No pretendemos ser defensores de posturas, sino partícipes de un consenso que incluya a cada uno de los que desean que Venezuela siga siendo un país hecho por su gente, para su gente. Desde agosto del año pasado iniciamos el Plan Progreso y Bienestar, con una serie de jornadas, a nivel nacional, con diferentes actores de la sociedad: estudiantes, trabajadores, academia y comunidades, con la finalidad de construir propuestas que nos permitan presentar al país nuestra contribución como empresarios venezolanos para generar aumento de la producción nacional, competitividad, empleos de calidad y transformar las iniciativas de emprendimiento en empresas productivas. Queremos convocar a todos los sectores del país a presentar sus ideas, inquietudes y expectativas, pues todos tenemos algo que aportar”, finalizó.
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Señor Hugo Chávez Frías Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Su Despacho.
Señor Presidente,
Me dirijo a usted respetuosamente como Presidente de la principal organización empresarial del País y como vocero de los empresarios de Venezuela, en cumplimiento del mandato del Consejo Nacional de Fedecamaras celebrado el día 05 de diciembre del presente año. Hemos visto con sorpresa y decepción el trato que el Gobierno Nacional ha otorgado a numerosos empresarios colombianos, argentinos y brasileros, en el marco de la Cumbre Latinoamericana y del Caribe, cuyos presidentes les han traído de la mano para tomar ventaja de condiciones muy favorables. Consideramos que una política de esta naturaleza está muy lejana de producir Progreso y Bienestar para los venezolanos.
Los nuevos acuerdos firmados por el Gobierno venezolano generarán empleo en varios de nuestros países amigos, pero no hay ningún planteamiento que genere empleo digno y productivo en nuestro país, tampoco hay propuestas para la venta de productos, bienes o servicios de Venezuela a estos países. Las empresas privadas venezolanas generan el 75% del empleo productivo formal y estable en este país, lo que suma más de dos millones y medio de trabajadores. Producimos el 65% del Producto Interno Bruto no petrolero y estamos en capacidad no sólo de abastecer el mercado venezolano sino de transformar a Venezuela en una potencia exportadora. Para lograr esta ambiciosa meta necesitamos que el Presidente de la República y el Gobierno Nacional coordinen esfuerzos con los empresarios del país, como lo hacen la gran mayoría de los ilustres presidentes que nos han visitado en el marco de la referida cumbre. Nos permitimos recordarle lo que establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su artículo 299, el cual transcribimos a continuación:
“El régimen socioeconómico de la República Bolivariana de Venezuela se fundamenta en los principios de justicia social, democracia, eficiencia, libre competencia, protección del ambiente, productividad y solidaridad, a los fines de asegurar el desarrollo humano integral y una existencia digna y provechosa para la colectividad. El Estado, conjuntamente con la iniciativa privada, promoverá el desarrollo armónico de la economía nacional con el fin de generar fuentes de trabajo, alto valor agregado nacional, elevar el nivel de vida de la población y fortalecer la soberanía económica del país, garantizando la seguridad jurídica, solidez, dinamismo, sustentabilidad, permanencia y equidad del crecimiento de la economía, para lograr una justa distribución de la riqueza mediante una planificación estratégica democrática participativa y de consulta abierta”
Hoy más que nunca consideramos necesario plantear nuestra expectativa del cumplimiento del artículo 301 de la Constitución el cual establece:
“El Estado se reserva el uso de la política comercial para defender las actividades económicas de las empresas nacionales públicas y privadas. No se podrá otorgar a personas, empresas u organismos extranjeros regímenes más beneficiosos que los establecidos para los nacionales. La inversión extranjera está sujeta a las mismas condiciones que la inversión nacional”.
Los empresarios venezolanos tenemos esperanza en que las políticas públicas de Venezuela sean producto de un amplio consenso que incluya a los empresarios, a los trabajadores, a las universidades y a los gobiernos regionales, como ocurre en Argentina, Brasil, Colombia y muchos otros países en el mundo.
Esperamos que el Gobierno Nacional dedique sus esfuerzos a estimular la inversión, la producción y el empleo. Resaltamos que ninguno de los países con los cuales fueron firmados los acuerdos tienen controles de precio, ni control de cambios, tampoco hay procesos de expropiaciones de las empresas del sector privado. Gracias a ello han logrado derrotar la inflación, y ofrecer una variedad de productos, con estabilidad de precios y motivando una amplia y sana competencia que beneficia al pueblo de esos países.
Señor Presidente, por la trascendencia de estos planteamientos hemos considerado necesario ratificar públicamente nuestra disposición e interés a iniciar un diálogo abierto al país, un diálogo sincero que tenga como norte el abatimiento del alto costo de la vida, el aumento de la producción nacional y la creación de empleo productivo y digno para los venezolanos. Estos tres lineamientos ya han sido presentados al país a través del PLAN PROGRESO Y BIENESTAR. Es menester recuperar el respeto y reconocimiento mutuo para iniciar este reencuentro que garantice la prosperidad de todos. El País así nos lo reclama
Positivo reconocimiento del Ejecutivo de la deuda con trabajadores públicos
Con ocasión de los recientes anuncios efectuados por el Ejecutivo Nacional respecto a la Ley Orgánica del Trabajo (LOT), el presidente de FEDECAMARAS Jorge Botti, quien se encuentra en el Consejo de Administración la OIT en Ginebra, precisó que después de la Constitución, este instrumento legal es el contrato social más importante del país y por lo tanto debe privar el diálogo por lo cual considera inconveniente que se realice vía Habilitante.
“El sector privado ha señalado que es fundamental que en la elaboración de esta Ley concurran los trabajadores a través de los sindicatos, la representación de los empresarios y el Estado como garante del bien común de todos los ciudadanos. En tal sentido, es lamentable que desde 1999, el diálogo social previsto en la Constitución y en los convenios internacionales (como el convenio 87 de la OIT) haya estado ausente. Esperamos que en esta oportunidad se retome el diálogo a fin de lograr la concertación”.
Por otro lado, FEDECAMARAS ve como positivo el reconocimiento de la gran deuda existente con los trabajadores del sector público. Al respecto, comentó Botti que será necesario que se busquen los mecanismos más idóneos para saldarla dado lo elevado del monto.
Asimismo el dirigente gremial dijo que como El Estado cada vez absorbe mayor carga laboral debido a las continuas estatizaciones, “ahora más que nunca se encuentra en una disyuntiva entre su obligación de ser garante del bien común y su papel como empleador porque también lo es”.
Por su parte FEDECAMARAS, como ente integrador de la empresa privada con los diferentes sectores productivos de la economía también debería jugar un papel importante en la redacción del nuevo instrumento legal.
Un poco de historia
Desde la aprobación de la LOT vigente en 1991 e inclusive desde su reforma parcial en 1997 ha habido cambios muy importantes en las relaciones de trabajo tales como: el surgimiento de nuevas modalidades de empleo producto de la globalización, de los avances tecnológicos y de transición de los procesos productivos de la mera transformación de materias primas hacia la industria del conocimiento. “Todo ello, hace aún más urgente que en Venezuela tengamos una Ley adaptada a las nuevas realidades, es decir, un texto legal moderno”.
En la Constitución de 1999 se introdujo una disposición transitoria para revisar el régimen prestacional de antigüedad y regresarlo a la retroactividad, así como una evaluación para la reducción de la jornada laboral, lo cual debía llevarse a cabo a los dos años de haberse aprobado la nueva Carta Magna. Sin embargo, dichas reformas no se efectuaron por lo cual aún existe una deuda en materia laboral en Venezuela.
“Seguimos apostando al diálogo. Hacemos un llamado para que los empresarios, como principales empleadores en el país, podamos participar en el debate y expresar nuestros aportes. La LOT no es propiedad del gobierno, los sindicatos ni los empresarios, sino de todos los trabajadores, incluso aquellos que no están amparados por un contrato colectivo, sí lo están por la Ley del Trabajo”,
Desde hace 12 años, el gobierno no convoca a la Comisión Tripartita Nacional, procedimiento contemplado en Artículos 167 y 169 de la Ley Orgánica del Trabajo”, precisó el dirigente gremial. También recordó que desde mayo de 2002 el gobierno no se ha detenido en la aprobación de prórrogas de decretos de inamovilidad laboral y no tiene entre sus planes flexibilizar los controles en el mercado laboral.
Resguardar el salario
Asimismo, Botti insistió en la importancia de resguardar el salario de los trabajadores y para ello es fundamental combatir la inflación, devolverles la capacidad adquisitiva a los venezolanos. “Pero combatir la inflación no se logra a través de leyes controladoras como la Ley de Costos y Precios”. Reiteró que es necesario crear empleos en el país y que para ello FEDECAMARAS ha propuesto el Plan Progreso y Bienestar a través del cual planteó generar un millón de empleos en tres años.
11 de noviembre de 2011 Unidad de Medios y Comunicación FEDECAMARAS Teléfono: 731. 20.04 Correo: comunicaciones@fedecamaras.org.ve Twitter:@fedecamaras Facebook: Fedecámaras Vzla