Latam, una fusión entre la chilena LAN y la brasileña TAM, se mantenía en el país con 4 frecuencias semanales entre Caracas y Santiago (Chile), Lima (Perú) y Sao Paulo (Brasil). En 2o13, la aerolínea operaba 18 vuelos semanales entre los mismos destinos, indican datos de la industria.

En el caso de Lufthansa, que conectaba a Caracas con la ciudad de Frankfurt, la operación pasó de 7 a 3 vuelos semanales entre 2013 y 2016.

Con la salida de estas aerolíneas se pierden más de 1.400 asientos semanales para viajar al exterior, el equivalente a 5% de la oferta total, afectando la conectividad del país con Europa y el resto de la región.

Un comunicado de Latam enviado a la agencia AFP aclara que su intención es trabajar para retomar la ruta “a la brevedad y cuando las condiciones globales lo permitan”.

El texto divulgado por Lufthansa fue más esperanzador: promete que la suspensión de vuelos es temporal y que la empresa mantendrá operativa su oficina en Caracas. No obstante, fuentes del sector afirman que es poco probable que vuelvan a operar en el país bajo las condiciones actuales, que incluyen un control de cambio que les impiden a las aerolíneas repatriar los ingresos obtenidos por la venta de boletos.

A esta situación, paliada con la venta de pasajes en moneda extranjera, se le une una drástica caída en la demanda. “La demanda de viajes internacionales a Caracas registró un nuevo descenso anual en 2015 y en el primer trimestre de 2016″, revela el comunicado de la aerolínea alemana.

Los datos internos coinciden. De acuerdo con las más recientes estimaciones de la Asociación Venezolana de Mayoristas y Empresas de Representaciones Turística, la emisión de boletos a destinos internacionales se contrajo 35% en los primeros cuatro meses del año.

La pérdida de conectividad es más que evidente. En los últimos tres años seis aerolíneas han abandonado la ruta a Venezuela: Air Canada fue la primera, en marzo de 2014. Posteriormente, hizo la propio la empresa caribeña Tiara Air, seguida por Alitalia, que luego de una interrupción temporal en mayo de 2014, resolvió dejar de operar la ruta de forma definitiva al año siguiente.

En febrero de este año lo hizo la línea brasileña Gol, aduciendo la imposibilidad de repatriar unos $88 millones. El monto de la deuda que mantiene Cencoex con la Latam y Lufthansa no se ha hecho público, pero un portavoz de la compañía alemana dijo a Reuters que los fondos represados en el país ascienden a $100 millones.

Según los datos extraoficiales de la industria, todas las líneas aéreas internacionales han recortado el número de vuelos y/o cupos semanales con respecto a 2013, con la excepción de Cubana de Aviación e Insel Air, que han mantenido estables sus operaciones. En total, el número de frecuencias y asientos se ha reducido a la mitad.

Fuente: El Estimulo

Pin It on Pinterest

Share This