Una vez más el Gobierno Nacional incumple el convenio N° 26 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que establece que todo aumento de salario debe hacerse en el marco de la discusión tripartita, donde se discuta con los trabajadores, empresarios y el Estado. Esto para garantizar que el aumento de salario realmente implique un beneficio para los trabajadores y no se diluya por la inflación, indicó el presidente de Fedecámaras, Carlos Larrazábal.

Todo aumento salarial debe ir acompañado de políticas económicas que incentiven la producción y la oferta, de esta forma evitas que genere un impacto inflacionario. Lo importante no es cuánto ganas, sino cuánto es el valor de compra del dinero que ganas, afirmó el presidente de la Federación. “Si solo aumentas el flujo de bolívares y no estás controlando la inflación, al final del día los aumentos se convierten en sal y agua”.

Agregó que, en los términos establecidos por las Naciones Unidas, se indica que todo país que tenga ingresos diarios por debajo de 1 dólar se encuentra en pobreza extrema; el salario mínimo de Venezuela equivale a 1.3 dólares al mes, aplicando la tasa del dólar remesa “tenemos un sector laboral descapitalizado”.

Aseguró además que las empresas hacen maromas para mantenerse operando, sin contar la cantidad de multinacionales que actualmente operan en Venezuela y se han desconsolidado de sus casas matrices, “tenemos una reducción de números de establecimientos empresariales muy significativo”.

Larrazábal indicó que el Gobierno sigue una política clásica de populismo, creando una estrategia perversa que busca que el pueblo dependa del estado para alimentarse, y no de su trabajo, esfuerzo y libre iniciativa.

En Fedecámaras creemos en el modelo de la libre empresa, donde el Estado debe darle las condiciones al ciudadano para que se desarrolle en función de sus capacidades, y no de unas políticas que minimicen e impidan al ser humano progresar, “eso es dañino para la sociedad”, puntualizó.

 

Pin It on Pinterest

Share This